No muchos saben, que en este mi barrio, un mecenas del arte vive. Un hombre que hace años, algo en mi vio, que le cautivó. Es desde entonces, un gran valedor.
Como en la vieja Italia en tiempos de familias de nobles y arte, este caballero de alto porte y canoso cabello, me ha promocionado como una madre a un hijo soltero. Y así muchos pretendientes con sus pinceles y sus lápices de colores, un instante de mi vida en papeles y lienzos plasmaron.
Versión en audio (en la voz de Olga, Madrid):
Y como aquellas familias de antaño, este hombre recopiló lo hecho, y con profunda admiración lo colgó en su hogar. Y cuando pasea por su casa, tiene un bosque de un solo árbol que, desde diferentes alturas, le mira, como agradecido por los retratos. Y cuando sale a la calle, ve el original, que con tanto cariño ha querido promocionar.
Es este un hombre cultivado, que historias de mí, de la ciudad y del barrio ha recopilado. Es un corazón noble, corazón de roble. Un luchador. Un buscador de historias, que en bibliotecas y archivos recopila, y después, devuelve ese conocimiento en libros, que pueblan otras estanterías.
El caballero de la larga figura ama a este vejestorio como si fuera de su familia. Y es por eso, que ha tenido a bien, ceder las imágenes de esa obra de años, para que ahora también, los que visiten mi casa en las nubes, puedan ver todos esos retratos.
Este robusto Robur, agradecido por sus gestos y hazañas, desde aquí le envía un frondoso abrazo.
Robustus Robur




Este bosque de un solo arbol seguro que valora mucho las flores como tu. Te felicito por tu capacidad de amar y de transmitirnos este olor de amor tan profundo.
Un abrazo muy sincero
Muchas gracias, muchacho. Has alegrado el corazón de este carballo, que no por ser viejo y de madera de árbol, siente menos que el de un humano.