
Este es un proyecto que busca la continuidad, no la sustitución, pues el roble de Santa Margarita es para nosotros insustituible. Nos gustaría que su estirpe se prolongara más allá de la vida de este viejo carballo. Como un árbol en plenitud, todas las primaveras se llena de bellotas y todos los otoños estas caen al suelo. Algunas, las más osadas y afortunadas consiguen desprenderse y hundirse en el banco-jardinera, que es el único espacio con tierra que hay cerca del roble. La mayoría, sin embargo, caen encima de la capa asfáltica que cubre sus raíces, en donde es imposible que puedan salir adelante.

¿En qué consiste el proyecto? En recoger las bellotas que caen al suelo y plantarlas.
¿Objetivo? Lograr obtener un descendiente del carballo que puede ser plantado algún día cerca de él. Y dar la oportunidad a las generaciones futuras de disfrutar de robles que lleven los genes de este ilustre ejemplar.
¿Motivación? El estado de salud del carballo.
Este proyecto comenzó con la recogida de bellotas en el invierno de 2019. Acción que se ha repetido también en 2020. Pincha aquí para conocer a los descendicientes de Robustus Robur, el roble de Santa Margarita:
Si quieres colaborar de alguna manera en este proyecto o si quieres adoptar un descendiente de Robus, solo tienes que escribir a: info@carballodesantamargarida.org.


