Disculpad deben a este decrépito anciano, pues no escribe sus historias y recuerdos cuando debiera, sino de cuando en cuando. La enfermedad que, consume a este Quercus, merma su vista y frena su pluma, pero no sus sentimientos de verde árbol que, en su anciana noche, son incluso más vivos que nunca.
![]() | Y escribo estas líneas porque no puedo esperar más para contar la historia de una bella vecina. Lleva ella el nombre de primera luz del día, aunque probablemente cuando vino al mundo, no supieron los que la trajeron, que irradiaría su alma tanta claridad y hermosura, como esos primeros rayos blancos que iluminan el cielo de alborada. Es Alba un ser singular, una mujer de energía tan positiva, que brilla tanto de noche como de día. Se preguntarán aquellos que no la conocen cuál es su singularidad. Pues es ella el Noé del barrio que, como aquel, da refugio a animales, que sufren por culpa de un destino cruel y procura para ellos un nuevo amanecer. |
A diario ve este árbol, como desfila bajo su copa, con una cohorte de fieles amigos de cuatro patas, que seguirían a Alba, allá dónde la vida le llevara. Y si no, que se lo pregunten al fiel Oso, que no es un fiero animal, sino un perro pastor que, desolado por el fallecimiento de su amo, busca calle arriba y abajo, el cariño y consuelo de aquel al que, un reciente cáncer de humanos, hizo desaparecer. Encuentra el perro oso un maravilloso socorro en esa furgoneta gris, de aves negras pintadas, que trae el amor que a él le falta.
Versión audio ( en la voz de Pepa, Pontevedra)
Al igual que Dominó, ese corcel blanco, que cuando asoma su rostro y larga crin por el muro de mi casa, me traslada a otros tiempos en los que, equinos como ese, solo eran dignos de ilustres caballeros y damas. Sufrió éste, al igual que Oso, la pérdida del señor Juan, quién había plantado la semilla del refugió, que Alba ha convertido en su proyecto personal. Poco después de que él se fuera, tuvo su caballo un cólico tal, que a punto estuvo de llevarse también al animal. Fue testigo este roble, de los cuidados que recibió aquella noche fatal. La mujer de la delgada figura, no se movió de la cuadra, y agazapada en el heno, pasó allí largas horas de frío, cómo fiel escudero, hasta que el cariño, devolvió la vida al palafrén caído.
Que se lo pregunten también a Gudiño, ese increíble cuadrúpedo, que los humanos llamarían “burro”, sin saber que son estos animales listos, aunque tozudos. Llegó hace bien poco al barrio y según han oído estas viejas ramas, sufría de un cruel y miserable abandono. Hasta que el alba puso sus ojos en él, y después de alimentarle a diario, decidió concederle una plaza en el oasis del vecindario. Despierta ahora él a este roble, cuando por las mañanas y tardes rebuzna, pues dicen que su gruñido puede llegar a 3 Km y yo, que estoy a su lado, lo oigo tan de cerca, que se me erizan las pequeñas ramas de mi tronco.
Y qué decir de Chispita, el benjamín de los llegados. Un pony que un día fue regalo de Comunión y al poco, olvidado regalo. Dicen que, separado de su madre yegua demasiado pronto, sufre su piel una enfermedad que lo afea como a pocos. Pero el ser el cisne negro, no evita que la mujer de luz blanca, vea en esa fealdad, hermosura, y cuide y mime tanto a su joven amigo, como si tuviera frente a ella al más bello de los Adonis.
Este viejo tronco se enorgullece de la pureza de esta alma humana, que busca y repara, los errores y agravios, que cometen otros seres de su especie, sin pensárselo dos veces. Es Alba todo corazón, corazón noble, corazón de roble, pues tiempo encuentra, antes o después de su trabajo de enfermera, para aquellos a los que casi como a sus dos hijos considera. Y aunque de dinero se trate, saca ella de dónde apenas hay, para que a ellos nada les falte.
Se nutre este robusto árbol de la ternura de las escenas con las que ella y los pasajeros de su arca le agasajan, y es por ello, que no quiere perder la ocasión, de enviarle un fuerte abrazo verde, a la blanca luz de alba.
Robustus Robur





Precioso y verdadero relato
Hermosa narración y real de la esencia de Alba El caballo centenario es muy sabio
Precioso relato. Intenso y totalmente cierto. Compañera de trabajo y si doy fe que tiene esa luz blanca que la caracteriza .
Soy amigo desde ser maravilloso como bien su nombre expresa es el amanecer ? de un nuevo dia que trae consigo la energía y expectativas de siempre esta dispuesta a ayudar quien sea, gran persona gran Alma.
Precioso relato?